El club donde jugaron Zidane y Deschamps se vende por solo un euro
El Cannes, histórico equipo de la Costa Azul donde debutaron o pasaron figuras como Zinedine Zidane y Didier Deschamps, está en venta por un euro simbólico. Una historia que cruza el glamour francés con las dificultades económicas del fútbol actual.
El Olympique Gymnaste Club de Cannes, más conocido simplemente como Cannes, se encuentra en venta por la suma simbólica de un solo euro. Así lo confirmó su actual dirigencia, que busca un comprador dispuesto a asumir las deudas y relanzar un club con más de 120 años de historia y un lugar destacado en la memoria del fútbol francés.
El dato no pasó desapercibido en Mataderos. Para muchos hinchas de Nueva Chicago que siguen con atención las peripecias de instituciones con arraigo barrial y popular, la noticia del Cannes resuena como un eco lejano de las propias vicisitudes que vive el fútbol modesto. Un club que vio pasar a dos de los máximos referentes de la selección francesa campeona del mundo en 1998 hoy lucha por no desaparecer.
Zinedine Zidane jugó allí entre 1989 y 1992, precisamente donde dio sus primeros pasos en el profesionalismo antes de dar el salto al Girondins de Burdeos. Didier Deschamps, capitán de aquella Francia multicampeona, también defendió la camiseta roja y blanca del Cannes durante varias temporadas a finales de los ochenta. Ambos forman parte de una generación dorada que incluyó a otros nombres como Luis Fernández o Patrick Vieira, quien también tuvo sus primeros minutos en el club de la Costa Azul.
Fundado en 1902, el Cannes llegó a disputar la final de la Copa de Francia en 1932 y se mantuvo durante décadas en la élite del fútbol galo. Su estadio, el Stade Pierre de Coubertin, fue testigo de noches memorables y de un fútbol que combinaba técnica y garra mediterránea. Sin embargo, los problemas financieros lo fueron alejando de la primera división hasta caer a las categorías amateurs.
Hoy el club milita en el cuarto escalón del fútbol francés y acumula una deuda que ronda los varios millones de euros. La dirigencia actual decidió poner el precio en un euro para facilitar la llegada de un inversor que se haga cargo de la reestructuración. Según trascendió, ya habría interés de algunos grupos, aunque nada está confirmado.
Desde Mataderos, donde la memoria torera valora por sobre todas las cosas la identidad y el arraigo, esta historia sirve para recordar que los clubes no son solo empresas. Cannes conserva un patrimonio deportivo y cultural que trasciende los números. Sus hinchas, como los de Chicago, saben que detrás de cada escudo hay una historia de inmigrantes, trabajadores y sueños barriales.
La venta por un euro no es un hecho aislado en el fútbol europeo. En los últimos años varios clubes históricos pasaron por situaciones similares: desde el Rangers de Escocia hasta ciertos equipos belgas e italianos. En todos los casos, la clave pasa por encontrar un equilibrio entre la inversión necesaria y la preservación de la identidad original.
Para los que crecimos yendo a la cancha de Nueva Chicago, esta noticia del Cannes invita a una reflexión. El fútbol de hoy parece cada vez más alejado de sus raíces, pero instituciones como estas demuestran que todavía hay espacio para la nostalgia informada y para defender lo que se construyó a lo largo de décadas con esfuerzo y pasión.
Queda por ver quién será el nuevo dueño y si logrará devolver al Cannes al lugar que alguna vez ocupó entre los grandes del fútbol francés. Mientras tanto, Zidane y Deschamps siguen siendo, para siempre, parte de su historia más gloriosa.