El verde y el negro de Nueva Chicago: la leyenda de la chata sobre el arroyo Cildáñez
Nueve fundadores, un puente, un carro cargado de fardos verdes y negros. Así cuenta el club el origen de sus colores. Y así lo contamos nosotros: como lo que es, una leyenda fundacional.
Los colores de un club casi nunca tienen un acta que los explique. Suelen tener, en cambio, un relato que la hinchada se pasa de generación en generación. El de Nueva Chicago es uno de los más lindos del fútbol argentino, y conviene contarlo con la etiqueta puesta.
La historia, tal como se cuenta
Según el relato que conserva el propio club, nueve de los fundadores estaban reunidos cuando vieron pasar una chata cargada de fardos verdes y negros sobre un puente del arroyo Cildáñez. Ante esa imagen, José Varela propuso que esos fueran los colores de la institución.
Y así quedó: verde y negro, hasta hoy.
Por qué decimos «leyenda» y no «hecho»
Acá va la parte importante, y es una decisión editorial consciente. La propia fuente que conserva esta historia la presenta como una leyenda, no como un hecho documentado. No existe un acta, una foto ni un testimonio de época que la respalde.
Podríamos escribirla en tono afirmativo y quedaría más contundente. Pero sería mentir por omisión: estaríamos convirtiendo un relato oral en un dato de archivo. Este medio ya publicó en el pasado cosas que no podía sostener, y esa etapa está cerrada.
Así que la contamos como lo que es: la versión que el club transmite sobre el origen de sus colores. Que sea leyenda no la hace menos valiosa. La hace otra cosa.
El valor de las leyendas fundacionales
Un relato así cumple una función que ningún acta cumple. Explica el color, sí, pero sobre todo explica de dónde viene el club: de un grupo de pibes mirando pasar un carro de trabajo sobre un arroyo, en un barrio de corrales y frigoríficos.
No hay en esa historia ni un escudo heráldico, ni una tradición europea importada, ni una decisión de directorio. Hay una chata, un puente y nueve tipos. Es una fundación completamente de barrio, y por eso el barrio la sigue contando.
El arroyo, un dato real
Vale anotar que el escenario existe. El arroyo Cildáñez es un curso de agua real del oeste porteño, hoy entubado en gran parte de su recorrido. Que la escena esté ubicada ahí, y no en un lugar genérico, le da al relato una raíz geográfica concreta.
Lo que sí sabemos con certeza
Los colores verde y negro son los del club desde sus inicios y forman parte de su identidad más reconocible, junto con el apodo "Torito", heredado del boxeador barrial Justo Suárez. El club fue fundado el 1 de julio de 1911 como "Foot Ball Club Los Unidos de Nueva Chicago", eso sí está documentado en el acta fundacional.
El resto, el pedazo del carro y el puente, es lo que Mataderos eligió recordar. Y a veces eso pesa tanto como un papel firmado.