La Feria de Mataderos y el Torito: dos simbolos del mismo barrio
El vinculo cultural entre la Feria de Mataderos y la identidad futbolera de Nueva Chicago, dos caras de la misma cultura de arrabal.
Cualquiera que camine por Mataderos un domingo por la tarde va a notar algo particular: es un barrio que exhibe su identidad con orgullo, sin pudor, casi como una bandera. Esa identidad tiene dos grandes vidrieras: la Feria de Mataderos, que celebra la cultura tradicional argentina, y Nueva Chicago, el club de futbol que lleva el apodo del Torito. Aunque son fenomenos distintos, comparten una misma raiz cultural: la del arrabal, ese territorio de frontera entre el campo y la ciudad.
Un barrio que vive del arrabal como identidad
El concepto de arrabal describe muy bien lo que fue -y en buena medida sigue siendo- Mataderos: un espacio de borde, donde confluian las costumbres rurales del interior del pais con la vida urbana de Buenos Aires. Esa mezcla dio como resultado una cultura particular, con su propia estetica, su propia musica y sus propias tradiciones, muy distinta a la de otros barrios porteños mas afrancesados o europeizados.
La Feria de Mataderos nacio, precisamente, para celebrar y visibilizar esa cultura de arrabal: el folclore, la doma, las danzas tradicionales, la artesania, la comida regional. Es una feria que pone en primer plano todo aquello que remite a las raices criollas del barrio, esas mismas raices que tambien laten, de otra forma, en la identidad futbolera de Nueva Chicago.
Dos expresiones de la misma cultura popular
Aunque una es un evento cultural al aire libre y el otro es un club de futbol, tanto la Feria como el Torito comparten un mismo espiritu: el de la cultura popular, hecha por y para la gente comun, sin pretensiones de exclusividad ni de elite. Ambos fenomenos nacieron de abajo hacia arriba, de la iniciativa de vecinos que querian celebrar y sostener algo propio, no de una imposicion externa.
Esa coincidencia no es casual. Mataderos siempre tuvo una relacion muy fuerte con las expresiones populares autenticas, y tanto la feria como el club funcionan como canales distintos para un mismo impulso identitario: el de un barrio que se resiste a diluirse en el anonimato de la gran ciudad y que insiste en mostrar, con orgullo, su caracter propio.
El futbol de barrio como otra forma de tradicion criolla
Es interesante pensar al futbol de clubes como Nueva Chicago dentro de esa misma tradicion popular que celebra la Feria de Mataderos. Asi como la feria rescata la doma, el folclore y las costumbres del campo, el futbol de barrio -con toda su pasion, su entrega y su codigo de aguante- funciona tambien como una tradicion criolla mas moderna, nacida en el siglo veinte pero igualmente arraigada en los valores populares de esfuerzo, comunidad y pertenencia.
De hecho, no es raro que muchas familias de Mataderos combinen ambas pasiones sin ninguna contradiccion: el domingo a la mañana en la feria, disfrutando de las empanadas y el chamame, y a la tarde en la cancha, alentando al Torito con la misma intensidad. Son dos formas distintas de vivir y celebrar lo mismo: la identidad de un barrio que se sabe distinto y que lo festeja.
Simbolos que se retroalimentan
Con el paso del tiempo, tanto la Feria de Mataderos como Nueva Chicago se convirtieron en referencias ineludibles cuando se habla del barrio, incluso para quienes no viven alli. Mencionar Mataderos en cualquier conversacion porteña suele traer a colacion, casi automaticamente, alguno de estos dos simbolos -o los dos al mismo tiempo-. Esa asociacion espontanea demuestra hasta que punto ambos fenomenos terminaron encarnando, cada uno a su manera, la identidad completa del barrio.
Una cultura de arrabal que sigue viva
Lo mas valioso de esta relacion entre la feria y el club es que ambos siguen manteniendo vigente, hoy en dia, esa cultura de arrabal que le dio origen a Mataderos como barrio distintivo dentro de la Ciudad de Buenos Aires. En un contexto urbano donde muchas identidades barriales tienden a homogeneizarse, Mataderos conserva -gracias en buena parte a estos dos simbolos- un caracter propio, reconocible, que se resiste al paso indiferente del tiempo.
Por eso, cuando se piensa en la identidad de Nueva Chicago, resulta imposible separarla del contexto cultural mas amplio que representa la Feria de Mataderos. Son, en el fondo, dos ramas de un mismo arbol: el de un barrio orgulloso de sus raices criollas, que encontro en el folclore y en el futbol dos maneras distintas -pero igualmente autenticas- de celebrar quien es.