AFA y TyC se separan: la incertidumbre que viene para el ascenso en 2026
La decisión de la AFA de romper el vínculo con TyC Sports genera dudas sobre cómo se verán los partidos de la Primera Nacional y el Federal A a partir del año que viene. Desde Mataderos, analizamos qué significa esto para Nueva Chicago y el resto de los clubes del ascenso.
La noticia cayó como un baldazo de agua fría en el ambiente del ascenso: la AFA decidió romper el contrato que lo unía a TyC Sports para las transmisiones de la Primera Nacional y el Federal A. A partir de 2026, el panorama se vuelve borroso y los hinchas de Nueva Chicago, como los de tantos otros clubes del interior y del conurbano, nos preguntamos cómo carajo vamos a ver a nuestro equipo.
Hasta ahora, TyC tenía los derechos exclusivos y, aunque la señal no siempre llegaba perfecta a todos lados, al menos había una forma relativamente accesible de seguir los partidos. Con la ruptura confirmada, se abre un abanico de posibilidades que van desde una nueva licitación hasta que la propia AFA intente armar su propio canal o plataforma. Nada está definido y eso es lo que más preocupa.
Para un club como Nueva Chicago, que vive de la pasión de la hinchada de Mataderos y no de los grandes ingresos televisivos, este cambio puede ser clave. Si bien los derechos del ascenso nunca fueron millonarios, sí representaban un ingreso importante para cubrir gastos de estructura, cantera y plantel. Ahora, con la incertidumbre, los dirigentes van a tener que moverse rápido para no quedar colgados.
Desde la tribuna siempre dijimos que la televisión es una herramienta, pero nunca reemplaza el ir a la cancha. Sin embargo, para los que viven lejos, para los que laburan el domingo o simplemente para seguir la campaña cuando no se puede viajar, el televisor o la compu se volvieron casi indispensables. ¿Qué va a pasar con eso? ¿Vamos a tener que pagar una suscripción cara? ¿Habrá partidos por YouTube o por alguna app gratis? Todavía nadie da respuestas concretas.
En el barrio ya se siente la ansiedad. La hinchada de Chicago es de las que más empuja en la Nacional, y sabemos que el aguante no depende de una cámara, pero sí queremos que el club crezca. Una transmisión que llegue bien y que genere recursos puede ayudar a sostener la cantera, que es el futuro del Torito. Si el dinero se reduce, el golpe lo siente primero el plantel y después las inferiores.
Hay quienes especulan con que alguna de las grandes plataformas de streaming podría entrar en la puja. Otros piensan que la AFA podría armar un paquete con Primera, Nacional y Federal A para venderlo en conjunto y sacar más guita. Lo cierto es que, por ahora, todo es humo. Y en el ascenso el humo no alimenta.
Lo que sí está claro es que la relación entre AFA y TyC ya venía tensa hace rato. Cuestiones de dinero, de control de la señal y de cómo se repartían los ingresos terminaron por romper el vínculo. Para los clubes chicos, esto siempre es un riesgo: cuando los grandes negocian, muchas veces los del ascenso terminan comiendo las migajas.
Desde Mataderos miramos con atención. Nueva Chicago no es un club que dependa de la tele para sobrevivir, porque tiene una hinchada que llena la cancha y que acompaña hasta el último rincón del país. Pero eso no quita que una buena transmisión ayude a visibilizar al club, a atraer sponsors y a que los pibes de la cantera sueñen con llegar más lejos.
El 2026 se viene rápido. La temporada que viene ya se juega bajo esta nube de incertidumbre. Ojalá que la AFA piense en el fútbol argentino completo y no solo en los cinco grandes. Porque el ascenso es el que le da sabor al campeonato, el que genera las historias más lindas y el que mantiene vivo el espíritu de barrio que nació en Mataderos hace más de cien años.
Mientras tanto, seguiremos yendo a la cancha con el trapo del abuelo, cantando como siempre. Pero no estaría mal que, además, podamos prender el televisor o abrir una aplicación y ver a Chicago cuando no podamos estar ahí. Que no sea un lujo, que sea un derecho del hincha. El Torito se merece seguir creciendo adentro y afuera de la cancha.