El Superclásico del Ascenso: la historia del clásico entre Nueva Chicago y All Boys
Se cruzaron por primera vez en 1919, están separados por siete kilómetros y el historial es de los más parejos del fútbol argentino. Además: el nombre «Superclásico del Ascenso» es más nuevo de lo que muchos creen.
Mataderos contra Floresta. Verde y negro contra blanco y negro. Siete kilómetros de distancia y más de un siglo de historia compartida. El clásico de Nueva Chicago es con All Boys, y tiene apellido propio: el Superclásico del Ascenso.
El primer cruce: 1919
El primer antecedente registrado entre ambos se jugó el 15 de junio de 1919, y lo ganó All Boys por 2 a 0.
Ese dato ubica al clásico casi en el nacimiento de los dos clubes, y explica por qué la rivalidad no necesitó fabricarse: creció con ellos.
Un historial que da escalofríos de lo parejo
Sobre 125 partidos contabilizados en los registros históricos del cruce, el balance es prácticamente perfecto en su equilibrio: 42 victorias de All Boys, 42 empates y 41 de Nueva Chicago.
Un partido de diferencia entre dos clubes que llevan más de cien años pegándose. Es difícil encontrar en el fútbol argentino un historial más parejo que ese.
Aclaración necesaria: esa cifra corresponde al recuento disponible hasta el momento de su publicación, no a un marcador vivo. Cada nuevo clásico la mueve. Tomala como la foto de un momento, no como el número de hoy.
De dónde sale el nombre
Acá hay una sorpresa para muchos: la denominación "Superclásico del Ascenso" no viene de la tribuna sino del marketing, y es relativamente reciente. Surgió en 2016, cuando las áreas comerciales de ambos clubes la estamparon en las camisetas para el partido. Los medios la adoptaron, y de ahí pasó al uso cotidiano.
Hoy es el nombre oficial de hecho: el propio Nueva Chicago lo usa como hashtag institucional cuando comunica el partido.
Que un apodo comercial de 2016 se haya vuelto la forma natural de nombrar un cruce de 1919 dice algo interesante sobre cómo se construyen las tradiciones: a veces el nombre llega mucho después que la cosa.
Dos barrios, un tranvía
La rivalidad tiene raíz geográfica y social. All Boys es de Floresta; Nueva Chicago, de Mataderos. Los separan alrededor de siete kilómetros, y durante décadas estuvieron conectados por la línea de tranvía 40, que unía ambos barrios.
Esa cercanía es la materia prima de todo clásico: no se odia al que está lejos, se compite con el que se cruza en el colectivo.
El costado institucional
Vale registrar que la rivalidad deportiva no impide el trato entre las dirigencias. Antes del cruce de agosto de 2026, las autoridades de ambos clubes mantuvieron un encuentro previo, y Nueva Chicago habló públicamente de "la madurez y el respeto que existe entre ambas instituciones".
En el ascenso argentino, donde los clásicos suelen tener carga pesada, ese gesto merece anotarse.
Nota de archivo
El primer antecedente, el historial acumulado, el origen del nombre y la referencia al tranvía 40 provienen de los registros históricos publicados sobre este clásico. El detalle de la reunión institucional está tomado de la comunicación oficial del propio club.