La Previa

La derrota que duele: análisis de lo que dejó el 0-1 ante Armenio

Nueva Chicago cayó 0-1 frente a Deportivo Armenio en la Fecha 29 de la Primera B Metro. Un resultado que genera más dudas que certezas de cara al cierre del torneo y que pone en evidencia problemas que se vienen arrastrando.

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Tribuna de estadio con banderas y humo de bengalas
(CC BY 4.0 — libre difusión con atribución a Q Company)

La noticia llegó como un balde de agua fría el 8 de agosto pasado: Deportivo Armenio se llevó los tres puntos de Mataderos tras ganarle 1-0 a Nueva Chicago por la Fecha 29 de la Primera B Metro. Un golpe que duele porque no fue contra cualquiera y porque deja al Torito en una posición incómoda cuando el campeonato entra en su recta final.

Lo primero que hay que decir es que el resultado no fue casualidad. Armenio llegó ordenado, compacto y con la idea clara de lastimar de contra. Chicago, en cambio, mostró esa ansiedad que ya se le vio en varios partidos de local: mucha posesión estéril, centros sin destino y una falta de profundidad que termina por desesperar a la hinchada. El gol visitante cayó en un momento clave y el equipo nunca encontró la reacción necesaria para torcer la historia.

Desde la tribuna se sintió el malestar. La bandera del abuelo que heredé de mi vieja flameaba con menos entusiasmo que de costumbre. No es solo un partido perdido, es la sensación de que algo no termina de cerrar en este plantel. La cantera viene dando señales, pero cuando llega el momento de la verdad en Primera B, cuesta ver esa frescura reflejada en los once iniciales. Hay pibes con condiciones, eso nadie lo discute, pero la ansiedad de la previa y la presión de la tribuna parecen pesar más de lo esperado.

Lo que genera más incertidumbre es el futuro inmediato. Con el torneo avanzando, este traspié obliga a replantear cosas. ¿Es momento de darles más minutos a los chicos de inferiores o hay que apostar a la experiencia de los que ya conocen estas luchas? La hinchada de Chicago siempre respondió, pero también es exigente con razón. Nadie pide milagros, pero sí que se vea identidad, que se sienta el barrio en cada quite y en cada corrida.

La rivalidad cultural con otros equipos de la zona se vive también en estos partidos. No es lo mismo perder contra un equipo de otra zona que dejar puntos contra un rival directo en la pelea por los puestos de ascenso o, al menos, por evitar el descenso. Armenio no es un clásico histórico, pero en esta categoría cada punto vale doble y cada derrota duele el doble. Desde Mataderos se espera que el equipo recupere esa garra torera que nos caracteriza, esa que se sostiene más en la tribuna que en cualquier otra cosa.

Hay que mirar también el lado positivo, aunque cueste. La cantera sigue siendo la gran promesa. Varios juveniles vienen mostrando en los entrenamientos y en algunos partidos que tienen lo que hay que tener. El problema es que el salto de Inferiores a la Primera B Metro es grande y la ansiedad de cada previa termina jugando en contra. Habrá que ver cómo se maneja el cuerpo técnico de acá en adelante: si se anima a darles rodaje o si prefiere seguir apostando a un once más experimentado que, por ahora, no está terminando de responder.

Lo cierto es que este 0-1 dejó más preguntas que respuestas. La hinchada ya empieza a especular con lo que viene, con los partidos que faltan y con la necesidad de sumar de a tres cuanto antes. Nadie afirma nada porque en el fútbol de ascenso todo puede cambiar de una fecha a la otra, pero lo que sí se puede decir es que urge una reacción. Chicago no es un equipo que se rinde fácil y la memoria del barrio, de los frigoríficos y de los inmigrantes que fundaron el club, nos recuerda siempre que el aguante es parte de la identidad.

Queda ahora esperar la próxima. La expectativa ya está puesta en cómo se para el equipo para revertir esta imagen. Porque si algo sabemos los de Mataderos es que la tribuna siempre va a estar, pero también necesita ver a su equipo con esa misma pasión adentro de la cancha. El Torito tiene con qué responder; ahora falta que lo demuestre.

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