Polémica por las críticas del DT de Chicago al estadio de Midland: el Torito pidió disculpas
El entrenador de Nueva Chicago cuestionó las condiciones del estadio de Flandria y generó malestar en la Primera Nacional. El club matadero salió rápidamente a pedir disculpas públicas para bajar la tensión.
La Primera Nacional no para de dar que hablar y esta vez la polémica llegó desde Mataderos. El DT de Nueva Chicago se despachó con duras críticas al estado del estadio de Midland, lo que generó un revuelo importante en el ascenso y obligó al club a emitir un comunicado pidiendo disculpas públicas.
Desde la tribuna y la cantera siempre decimos que el fútbol argentino se juega con pasión, pero también con respeto. Las declaraciones del técnico verdinegro, aunque puedan nacer de la bronca después de un partido complicado, tocaron un nervio sensible. Criticó las condiciones del campo, los vestuarios y hasta el funcionamiento general del estadio de Flandria, algo que no cayó nada bien en el barrio de la otra vereda.
Lo que más llama la atención es la velocidad con la que el Torito reaccionó. Apenas trascendieron las palabras, el club sacó un comunicado oficial donde se disculpa de manera explícita con Flandria, con la Primera Nacional y con toda la familia del fútbol. No es para menos: en un campeonato tan apretado, donde cada punto vale oro, estas cosas pueden terminar en sanciones o en un clima enrarecido para las próximas fechas.
Como hincha de toda la vida, entiendo la ansiedad que se vive en cada previa. Uno va a la cancha con la bandera del abuelo, grita el cantito y espera que el equipo responda. Pero también sabemos que el aguante no pasa por faltarle el respeto al rival ni a su casa. El estadio de Midland tiene su historia, sus trapos y su gente que lo defiende con uñas y dientes, igual que nosotros defendemos el nuestro en Mataderos.
Esta movida del club de pedir disculpas habla de una dirigencia que quiere evitar que el tema escale. En un contexto donde la cantera es la gran promesa y donde cada partido se vive como una final, no conviene sumar frentes de conflicto fuera de la cancha. El foco tiene que estar en el plantel, en recuperar puntos y en seguir construyendo desde abajo.
Igual, no se puede negar que hay un debate más profundo. Muchos técnicos y jugadores se quejan cada vez más de las condiciones de algunos estadios del ascenso. No es solo Midland: hay varios escenarios que necesitan mejoras urgentes si queremos que el fútbol federal realmente crezca. Pero la forma siempre importa, y criticar de manera tan frontal después de un partido puede interpretarse como una falta de respeto.
Desde la hinchada verdinegra valoramos cuando el club actúa con responsabilidad. Pedir disculpas no es signo de debilidad, al contrario: es entender que representamos algo más grande que un resultado. Nueva Chicago es barrio, es historia de matarifes e inmigrantes, es aguante en las buenas y en las malas. Y ese aguante también se demuestra sabiendo pedir perdón cuando algo se pasó de rosca.
Ahora el tema parece bajando. Flandria aceptó las disculpas y el campeonato sigue. Pero queda la enseñanza: en la Primera Nacional las palabras pesan, y más cuando salen de un DT que maneja el día a día del plantel. La próxima vez, quizá sea mejor canalizar la bronca adentro de la cancha y dejar que el verde y negro hable donde más duele: con goles y con entrega.
Ojalá este incidente quede como una anécdota y no como el inicio de una rivalidad innecesaria. Porque al final del día, tanto Chicago como Flandria son parte de esa misma pasión federal que hace grande al ascenso argentino. Y en Mataderos sabemos bien que la verdadera pelea siempre tiene que ser contra el descenso, nunca contra el de al lado.