Primera Nacional 2026: la ansiedad del Torito en una tabla que no perdona
Con el campeonato ya en marcha, Nueva Chicago busca meterse en los puestos de ascenso directo o al menos en el Reducido, pero la irregularidad del equipo genera más dudas que certezas entre la hinchada de Mataderos.
La Primera Nacional 2026 ya tiene varias fechas en el lomo y la tabla de posiciones empieza a marcar claras diferencias. Para Nueva Chicago, el panorama es el de siempre: hay que pelear con uñas y dientes por un lugar entre los de arriba, sabiendo que en Mataderos la paciencia dura poco cuando el verde y negro no responde.
El Torito arrancó el torneo con la ilusión de ser protagonista, pero los resultados irregulares generaron un clima de incertidumbre que se siente en cada previa. Hoy el equipo se ubica en la mitad de la tabla, lejos de los primeros puestos que dan acceso directo al ascenso y también a cierta distancia de la zona de Reducido. No es una catástrofe, pero tampoco es lo que la hinchada esperaba cuando empezó el año.
Lo que más preocupa no es solo la ubicación, sino cómo se llega a esa posición. El equipo muestra altibajos constantes: gana un partido con solvencia y después cae sin atenuantes ante rivales que, a priori, eran accesibles. Esa falta de regularidad es la que termina matando las chances en un campeonato tan largo y exigente como la Primera Nacional.
Desde la cantera se sigue mirando con atención. Varios pibes del club vienen sumando minutos y eso genera esperanza a largo plazo, aunque en el corto plazo la urgencia pasa por sumar puntos ya. La dirigencia, como siempre, mantiene silencio estratégico, pero en los pasillos del club se sabe que si la cosa no mejora antes del receso, habrá que tomar decisiones.
La hinchada de Mataderos, fiel a su estilo, sigue acompañando. El trapo se sigue viendo en cada cancha y el cantito no falla ni cuando el resultado no acompaña. Ese aguante es lo que diferencia a Chicago de muchos otros clubes: acá se sufre, se disfruta y se pelea siempre con la misma pasión, independientemente de la tabla.
Mirando hacia adelante, el calendario ofrece algunos partidos clave contra rivales directos. Si el equipo logra encadenar un par de victorias seguidas, la tabla puede cambiar de cara rápido. Pero si se sigue dejando puntos en el camino, la brecha con los de arriba se va a hacer cada vez más grande y el objetivo pasará de ascender a simplemente salvar la temporada.
En el barrio ya se habla de la necesidad de mayor intensidad y de aprovechar mejor las situaciones de gol. La defensa viene cumpliendo en líneas generales, pero el ataque depende demasiado de momentos de inspiración individual. Eso, en una categoría tan pareja, suele ser peligroso.
La previa del próximo fin de semana ya genera expectativa. La gente quiere ver una versión más sólida del Torito, esa que sabe imponerse de local y que no se cae ante la primera adversidad. Porque si algo quedó claro en estas primeras fechas es que la Primera Nacional 2026 no perdona errores y que cada punto vale oro.
Desde Mataderos se sigue soñando con volver a Primera, como siempre. Pero los sueños sin trabajo y sin regularidad se desvanecen rápido. La hinchada lo sabe, los jugadores lo saben y el cuerpo técnico también. Ahora falta que se vea en la cancha.
El campeonato recién empieza a tomar forma y todavía queda mucho camino por recorrer. Chicago tiene plantel y tiene identidad para pelear arriba, solo falta que todo encaje de una vez. La tabla hoy dice una cosa, pero la historia del club y su gente dice que siempre hay lugar para la remontada. Ojalá esta sea una de esas temporadas donde el Torito demuestra por qué Mataderos nunca se rinde.