Semifinales del Reducido: así se juegan las idas en la B
El camino hacia el ascenso entra en la recta final. Conocé los días, horarios y cruces de la ida de las semifinales del Reducido de la Primera Nacional, con la expectativa torera siempre presente.
El reducido de la Primera B ya tiene fecha y horario para las semifinales de ida. Después de una fase previa intensa, cuatro equipos se jugarán el pase a la final que define el segundo ascenso a la Primera Nacional. Desde Mataderos, la expectativa es alta porque el Torito sigue siendo uno de los animadores de la temporada y la hinchada ya sueña con volver a festejar.
Según lo que trascendió en las últimas horas, los duelos de ida se disputarán el próximo fin de semana. El sábado y el domingo se repartirán los dos cruces, con horarios a confirmar pero que rondarían el atardecer y la noche para garantizar buena concurrencia en las tribunas. Como siempre, el equipo que termine mejor ubicado en la tabla regular definirá de local en la vuelta, algo que puede ser clave en una instancia tan cerrada.
Desde la vereda de Chicago, el plantel dirigido por la dupla técnica llega con la moral alta después de haber superado la instancia anterior con esfuerzo y con el respaldo constante de la hinchada verdinegra. La cantera sigue dando sus frutos y varios pibes del club se ganaron un lugar en el equipo titular, demostrando que el barrio sigue teniendo con qué pelear. Eso genera una mezcla de ansiedad y confianza en la previa: nadie regala nada, pero el Torito sabe sufrir y contraatacar.
La rivalidad cultural que se vive en estas instancias es lo que más se siente en Mataderos. No es solo un partido, es la posibilidad de seguir escribiendo historia en una categoría que nos ha dado tantas alegrías como dolores. La hinchada ya empieza a organizar trapos y cantitos porque sabe que en estas instancias el aguante pesa el doble. El verde y negro se prepara para llenar la cancha y empujar como siempre, independientemente de quién sea el rival.
Desde el lado de las inferiores, también hay expectativa. Varios juveniles que vienen empujando fuerte desde la reserva podrían tener minutos si el cuerpo técnico decide darles rodaje. Esa es una de las grandes virtudes de Chicago: la capacidad de renovarse desde adentro sin perder la identidad de barrio. Mientras los de arriba definen el ascenso, abajo se sigue construyendo el futuro.
Queda claro que estas semifinales van a ser de alto voltaje. Más allá de los horarios definitivos que se confirmen en las próximas horas, lo importante es que el Torito está donde tiene que estar: peleando hasta el final. La previa se vive con nerviosismo lógico, pero también con la convicción de que este equipo tiene las herramientas para dar la sorpresa y seguir soñando.
La hinchada, como siempre, será el jugador número doce. En Mataderos no se pide permiso para ilusionarse. Ahora solo resta esperar que la pelota ruede, que el verde y negro salga a dejar todo y que la tribuna acompañe como solo sabe hacerlo. El reducido no perdona, pero Chicago tampoco.