Tras el revés judicial, AFA arma carpa y acto en la sede de Pilar: la movida que genera ruido
Con el fallo en contra que complica la situación de la sede en Pilar, Tapia y Toviggino decidieron montar un acto de respaldo. Desde la hinchada de Chicago miramos con desconfianza esta jugada que huele más a marketing que a solución real.
El revés judicial que recibió la AFA por la cuestionada sede de Pilar no pasó inadvertido. Lejos de bajar el perfil o buscar una salida dialogada, Claudio Tapia y Pablo Toviggino optaron por la escenografía: montaron una carpa, convocaron a un acto y armaron un show de apoyo que, visto desde Mataderos, genera más dudas que certezas.
El acto se realizó este viernes 7 de agosto en las instalaciones de Pilar, justo después de conocerse el traspié en los tribunales. Fuentes cercanas al fútbol hablan de una movida para “mostrar unidad” del fútbol argentino, pero desde la tribuna popular sabemos cómo funcionan estas puestas en escena: se busca tapar con banderas y cantitos lo que no se resuelve de fondo.
Lo que está en juego no es menor. La sede de Pilar siempre fue un punto caliente por su costo, su ubicación y las sospechas que rodean su adquisición. Ahora, con un fallo adverso que pone en jaque parte de la operación, la respuesta de la conducción no fue transparentar ni explicar, sino armar un evento con globos, micrófonos y caras conocidas. Para muchos dirigentes de clubes del ascenso, esto huele a distracción.
Desde Nueva Chicago lo vivimos con la lógica del barrio. Cuando hay un problema en la cancha, no se tapa con una carpa: se encara, se debate y se busca solución. Aquí parece que la AFA prefiere la foto del día antes que dar respuestas concretas a los clubes del interior y del ascenso que, una vez más, quedamos mirando de afuera cómo se manejan los grandes números.
El acto contó con presencia de varios dirigentes, exjugadores y algunos intendentes del conurbano. Se habló de “defensa del fútbol argentino” y de “unidad ante los ataques”. Palabras lindas, pero que no explican por qué la sede generó semejante conflicto judicial ni qué pasará de ahora en más con el predio. La incertidumbre sigue intacta.
Lo que más molesta desde la perspectiva de la hinchada de Torito es la sensación de que todo esto es teatro. Mientras en Mataderos seguimos apostando a la cantera, al aguante y a levantar el club con lo que hay, en los despachos de la AFA parece que el presupuesto para actos y carpas no tiene límite. Esa brecha entre lo que vive el hincha de barrio y lo que se ve en las vidrieras del poder es cada vez más grande.
No se trata de tirar todo por la borda ni de negar que la AFA hace cosas. Pero cuando un revés judicial se responde con una carpa y un acto en vez de con información clara y un plan B, es lógico que crezca el escepticismo. Los clubes del ascenso necesitamos certezas, no shows.
El futuro de esa sede y las implicancias del fallo judicial todavía son una incógnita. Desde Torito Verde vamos a seguir de cerca cada movimiento porque, como siempre dijimos, el fútbol argentino se sostiene desde abajo. Y abajo, en Mataderos, no nos conformamos con la foto: queremos saber qué hay detrás de la carpa.