Relatos Completos del Club Atlético Nueva Chicago, Desde Sus Inicios en Mataderos Hasta la Memoria Viva del Ascenso y la Resistencia.

Quiénes dirigieron los ascensos de Nueva Chicago: los entrenadores del Torito

Pascutti, Vega y Traverso en 2001; Batista y Motta en 2006; Guede y Labruna en 2014: quién dirigió a Nueva Chicago en cada ascenso a Primera.

Publicado el

Nueva Chicago llegó a Primera División seis veces —1919, 1930, 1981, 2001, 2006 y 2014— y detrás de cada ascenso hubo un técnico, o varios, que se ganó un lugar en la memoria del Torito. El nombre que más se repite es el de Rodolfo Motta: dirigió al club en al menos tres etapas distintas, lo salvó del descenso dos veces y fue quien terminó, en 2006, el ascenso más difícil de reconstruir de toda la lista.

2001: dos técnicos para una hazaña

La campaña del ascenso 2001 empezó con Alberto Pascutti al mando del plantel profesional. Pascutti se fue en octubre de 2000, después de las primeras fechas del torneo, y la conducción pasó a una dupla que ya venía trabajando en las divisiones menores del club bajo la coordinación de Víctor Pardo: Roberto Vega y Jorge Traverso. Los dos completaron el resto de la Metropolitana y toda la etapa del Reducido hasta el ascenso, y quedaron identificados como los responsables de esa campaña. Traverso no fue un técnico de una sola vez: volvió a dirigir al club en 2005 y otra vez en 2010, siempre después de haber pasado por el trabajo de formación en inferiores.

2006: tres bancos en una sola temporada

El ascenso de 2006 es el más difícil de contar con precisión, porque en esa temporada Nueva Chicago tuvo tres entrenadores. Sergio Batista —seis años antes de dirigir a la Selección argentina— había asumido en 2004, pero la dirigencia le aceptó la renuncia el 31 de octubre de 2005, después de una racha de apenas 11 puntos en 13 fechas y una derrota 0-2 ante Juventud Antoniana de Salta. Tras su salida, según lo que documentó el propio club, volvió a aparecer la dupla Vega-Traverso en el banco. El nombre más asociado a ese ascenso en los registros consultados es el de Rodolfo Motta, que retomó la conducción durante 2006 y llevó al equipo hasta la definición ante Belgrano, resuelta con una remontada en el estadio Chateau Carreras de Córdoba. El resultado global de ese cruce fue 6-4 a favor de Nueva Chicago: 3-1 en la ida y, en la vuelta, 2-0 en los 90 minutos y 1-3 en el tiempo suplementario.

Rodolfo Motta, el que volvía cuando hacía falta

Motta no era un técnico de afuera: se formó como jugador en las inferiores de Nueva Chicago y debutó en el primer equipo a comienzos de los años 60, antes de jugar en Primera B con Italiano, Deportivo Español, Morón, Excursionistas, Quilmes y Estudiantes de Buenos Aires. Como entrenador volvió al club en al menos tres oportunidades. En 1983 lo sacó de una zona de descenso; en 2000 hizo lo mismo; y en 2006 llegó el ascenso que lo convirtió en un símbolo. Después dirigió a Temperley, Platense, Racing de Córdoba, Belgrano, Chaco For Ever, Ferro y, afuera del país, a Sporting Cristal de Perú y a Emelec de Ecuador, donde salió dos veces campeón. Murió en agosto de 2014, a los 70 años, después de una serie de enfermedades que incluyeron la amputación de una pierna por un tumor dos años antes.

De Guede a Labruna: el ascenso de 2014 empezó un año antes

El último ascenso, el de 2014, también tuvo dos nombres. Pablo Guede firmó como DT el 18 de noviembre de 2013, en la Primera B Metropolitana, apenas volvía a la Argentina después de diecisiete años afuera. En esa categoría, Guede había jugado como futbolista en Nueva Chicago entre 1995 y 1996, así que su llegada como técnico fue también una vuelta. Con él, el equipo salió campeón de la Metropolitana y ascendió a la B Nacional; Guede se fue el 26 de mayo de 2014, antes de que arrancara esa temporada, y con el tiempo se convirtió en un entrenador reconocido en Palestino de Chile, San Lorenzo y Colo-Colo, entre otros clubes. Quien terminó el trabajo fue Omar Labruna: con él al mando, Nueva Chicago venció 1-0 a Gimnasia de Jujuy en Córdoba el 19 de diciembre de 2014 —gol de Christian Gómez a los siete minutos— y se quedó con el último cupo del triangular de desempate que definía el ascenso a Primera. Ya en Primera, en abril de 2015, el club despidió a Labruna.

Lo que no se pudo confirmar

De los seis ascensos, dos quedan sin entrenador documentado: 1919, cuando Nueva Chicago subió jugando en la AAF, y 1930, con la AAmAF. Ningún registro consultado da un nombre con el respaldo necesario para publicarlo, así que se prefiere no inventar un dato que no está. El de 1981 sí está resuelto: Roberto "Pipo" Ferreiro dirigió ese plantel, con Mario Franceschini autor de 27 goles en el torneo y del gol del título. El de 2001 quedó completo con la dupla Vega-Traverso —la campaña que reconstruimos en la noche de Córdoba con diez hombres—, la misma dupla que después volvió a aparecer en el banco antes de que Motta completara, ya como protagonista, el ascenso de 2006.

De dónde salen estos datos

Esta nota combina la biografía que el propio club publica de sus entrenadores, notas de diarios de la época de cada ascenso —incluida la cobertura de La Nación sobre el global 6-4 ante Belgrano en 2006—, un obituario de un medio nacional y una nota especializada del ascenso dedicada por completo a la carrera de Rodolfo Motta. No se publicaron los entrenadores de 1919 y 1930, porque ningún registro consultado los nombra con precisión.

← Volver al blog