Relatos Completos del Club Atlético Nueva Chicago, Desde Sus Inicios en Mataderos Hasta la Memoria Viva del Ascenso y la Resistencia.

Emilio Solari y los ídolos de Nueva Chicago que la memoria dejó atrás

Capitán campeón con la Selección en 1921, goleador del año del primer estadio: los ídolos de Nueva Chicago que no son Gómez, Varela, Vargas ni Suárez.

Publicado el

Antes de Christian Gómez, antes de Sergio Varela y antes de que Florentino Vargas metiera el gol de la Copa de Competencia 1933, Nueva Chicago ya tenía un capitán que salió campeón con la Selección argentina. Se llamaba Emilio Solari y jugó en el club entre 1920 y 1928, en la etapa más larga que Nueva Chicago tuvo en la Primera División de esos años. Casi dos décadas después, otros dos nombres menos conocidos —Ángel Lomiento y Eugenio Bassino— fueron los primeros goleadores en hacerse un lugar en el estadio que el club estrenó en 1940. Ninguno de los tres aparece en las notas que este sitio ya publicó sobre los ídolos y los goleadores históricos del Torito.

El capitán que llegó de River

Solari no se formó en Nueva Chicago: llegó al club después de jugar en River Plate y de un paso breve por Palermo. Debutó con la camiseta verdinegra el 25 de abril de 1920, ante Boca Juniors, y se quedó hasta 1928. En esos ocho años disputó 124 partidos y anotó 5 goles, una cifra baja para lo que se esperaría de un ídolo, porque Solari no era un definidor: su lugar en la memoria del club pasa por otro lado. En 1921, mientras Nueva Chicago hacía una campaña respetable —cuarto puesto en Primera División— Solari fue convocado a la Selección argentina para el Campeonato Sudamericano de 1921, jugado en Buenos Aires, con sede en el estadio de Sportivo Barracas. No sólo integró ese plantel: lo designaron capitán, y Argentina se consagró campeona.

Su etapa en Nueva Chicago, entre 1920 y 1926, coincide con el período más largo que el club sostuvo en la máxima categoría de esos años, antes de que el fútbol argentino se profesionalizara a partir de 1931. Un capitán de Selección jugando de manera continuada en Nueva Chicago, en esa ventana, es un dato que la memoria del club no suele repetir tanto como el de sus goleadores, quizás porque Solari no llegó a la cifra de gol que sí tuvieron después Vargas, Varela o Calandria.

Los primeros ídolos de la cancha nueva

Veinte años después de Solari, Nueva Chicago jugó el primer partido oficial —con habilitación provisoria— en el estadio que hoy conoce como el de Justo Suárez. Fue el 27 de octubre de 1940, el mismo día en que el club también festejaba el campeonato de Tercera División. El autor de uno de los goles de esa jornada fue Ángel Lomiento, que además terminó siendo el goleador del campeonato de ese año con 25 tantos —una cifra que dos registros distintos, uno de ellos independiente del club, coinciden en confirmar. Un gol de Lomiento ese día tiene un peso simbólico que va más allá de la estadística.

El otro nombre de esa época es el de Eugenio Bassino, descrito en los registros disponibles como el primer gran goleador en brillar en ese estadio recién estrenado, en el arranque de la década del 40. Los datos sobre su paso exacto por el club son más escasos que los de Lomiento: se sabe que llegó en 1941, pero no hay una cifra de goles con el respaldo suficiente como para publicarla, ni un año de cierre confirmado, y tampoco se pudo confirmar con un segundo registro independiente la fecha de un supuesto segundo acto de inauguración del estadio, en mayo de 1941, donde Bassino habría sido protagonista. Por eso esa parte de la historia queda afuera.

Por qué importan estos nombres

Ni Solari, ni Lomiento, ni Bassino tienen un apodo que sobrevivió hasta hoy, como sí pasó con Sergio "Varelita" Varela. Pero los tres estuvieron en los dos momentos fundacionales de la identidad del club en su primera mitad de siglo: la Selección campeona de 1921 y el estreno de el estadio de Justo Suárez en 1940. Son los ídolos que la memoria más reciente del club dejó atrás, no porque no hayan importado, sino porque pasaron antes de que existiera la manera de contarlos que hoy tienen Christian Gómez o Pilo Calandria.

De dónde salen estos datos

Los datos de esta nota combinan una biografía enciclopédica de Emilio Solari, el registro histórico de la Copa América de 1921 que guarda el propio organismo continental del fútbol sudamericano, y dos compilaciones históricas sobre Nueva Chicago —una de ellas independiente del club— que coinciden en el dato de Ángel Lomiento como goleador de 1940. Sobre Eugenio Bassino, los registros consultados son más limitados: no se pudo confirmar con un segundo registro independiente ni la cifra total de sus goles ni la fecha de un posible segundo acto de inauguración del estadio en 1941, así que esos dos datos no se publican.

← Volver al blog