Deportes

Nueva Chicago y All Boys empataron sin goles en Mataderos

El Torito y el Albo cerraron la jornada del 29 de marzo de 2026 con un aburrido 0-0 en el estadio de Nueva Chicago. Poco fútbol y mucho roce marcaron un clásico barrial que dejó sensaciones encontradas entre los hinchas locales.

Publicado el 17 de julio de 2026, 23:30 hs

El partido entre Nueva Chicago y All Boys, disputado el domingo 29 de marzo de 2026 en el estadio de Mataderos, finalizó con un empate sin goles que dejó más preguntas que respuestas para ambos equipos.

Desde el pitazo inicial se vio un encuentro trabado, con escasas ocasiones de gol y un dominio territorial repartido. El Torito, que jugaba de local, intentó imponer su estilo habitual de presión alta pero chocó contra una defensa visitante bien plantada y dispuesta a salir rápido de contragolpe.

El primer tiempo transcurrió con mucha fricción en el mediocampo. Ambos conjuntos acumularon tarjetas amarillas y el árbitro debió intervenir en varias oportunidades para calmar los ánimos. Ni los delanteros locales ni los atacantes de All Boys lograron generar peligro real sobre los arcos.

En el complemento, el técnico de Nueva Chicago intentó refrescar el ataque con cambios, pero la falta de precisión en los últimos metros impidió que el verde y negro rompiera el cero. All Boys, por su parte, se conformó con el punto y cerró todos los espacios, priorizando la solidez defensiva por sobre la búsqueda del triunfo.

El empate sin goles mantiene a ambos equipos en la mitad de la tabla de la Primera Nacional. Para los hinchas de Mataderos, que llenaron las tribunas con su habitual fervor, el resultado supo a poco. Se esperaba más ambición de un equipo que en casa suele mostrar otra cara.

Más allá del score, el partido volvió a poner sobre la mesa la rivalidad cultural entre dos barrios obreros de la ciudad. Nueva Chicago y All Boys representan dos identidades fuertes del fútbol porteño, y cada cruce, aunque sea sin goles, revive esa historia compartida de inmigrantes, trabajo y aguante.

Desde la platea, varios socios históricos comentaban al finalizar que el equipo necesita mejorar la definición si quiere pelear por algo importante esta temporada. El punto sumado sirve para no perder terreno, pero queda la sensación de que se dejaron dos unidades en casa.

El próximo compromiso para el Torito será fuera de Mataderos, donde deberá ajustar detalles tanto en la marca como en la generación de juego para volver a sumar de a tres. All Boys, mientras tanto, regresó a Floresta con un punto valioso que refuerza su campaña como visitante.

En definitiva, un 0-0 típico de partidos cerrados entre equipos que se conocen de memoria. El fútbol de los barrios porteños, una vez más, demostró que no siempre se traduce en goles, pero sí en pasión y pertenencia.

← Volver al blog