Deportes

Güemes se hunde más y Chicago respira en la lucha por no descender

El equipo de Santiago del Estero cayó en su casa ante Nueva Chicago y sigue sin levantar cabeza en la tabla de la Primera Nacional. El Torito, en cambio, sumó tres puntos vitales que alimentan la esperanza de salir del pozo.

Publicado el 15 de julio de 2026, 04:35 hs

Nueva Chicago volvió a Mataderos con una victoria que vale oro. En un partido clave por la permanencia, el Torito se impuso ante Güemes en Santiago del Estero y dejó al equipo local cada vez más complicado en el fondo de la tabla de la Primera Nacional.

El resultado no solo marca tres puntos que se extrañaban, sino que también refleja una mejora en el ánimo del plantel y de la hinchada que venía pidiendo respuestas. Güemes, por su parte, acumula otra derrota que lo hunde un poco más en la zona roja y genera incertidumbre sobre cómo van a revertir esta situación delicada.

Desde la previa se sabía que el partido tenía un condimento especial: ambos equipos llegan con necesidades. Chicago jugó con esa urgencia de sumar para no seguir mirando la tabla con angustia, mientras que Güemes parecía no encontrarle la vuelta al rendimiento que le permita salir del pozo. El desarrollo del encuentro mostró a un Torito más compacto, con mayor intensidad en la mitad de cancha y con delanteros que aprovecharon mejor las pocas chances que se generaron.

La hinchada de Nueva Chicago, como siempre, acompañó el esfuerzo. Aunque el equipo jugó de visitante, el eco del aguante torero se sintió a la distancia. Es que en Mataderos la permanencia se vive con el corazón en la mano y cada punto se celebra como una final. Esta victoria alimenta la ilusión de que el plantel puede dar vuelta la página y empezar a sumar de a tres con mayor regularidad.

En el aspecto futbolístico, se vio un Chicago más sólido defensivamente, algo que venía siendo una deuda en las últimas fechas. Eso permitió que los de atrás se animaran más y que el mediocampo tuviera mayor libertad para presionar. Güemes, en cambio, se mostró errático, sin ideas claras y con una defensa que volvió a fallar en momentos clave. La diferencia en el marcador fue justa y refleja lo que se vio dentro del campo.

Ahora el foco está puesto en lo que viene. Para Nueva Chicago, esta victoria debe servir como punto de inflexión. Hay que seguir trabajando en la intensidad y en la confianza, porque la cantera también empuja desde abajo y el plantel sabe que no hay margen para relajarse. La hinchada espera que este triunfo sea el comienzo de una racha positiva que permita alejarse definitivamente de los últimos puestos.

Güemes, mientras tanto, entra en una crisis profunda. Hundirse más en el fondo de la tabla genera presión extra en un plantel que ya venía golpeado. Desde Santiago del Estero miran con preocupación cómo se escapan los puntos y cómo se acerca el fantasma del descenso. Van a tener que replantear varias cosas si quieren salir de esta mala racha.

En el barrio de Mataderos ya se respira otro aire. La gente que fue a la cancha con la bandera del abuelo o que sigue desde casa sabe que estos partidos son los que definen la identidad de Chicago: pelear hasta el final, con garra y con corazón. No se trata solo de un triunfo, es un mensaje claro de que el Torito no se rinde fácil.

Queda mucho campeonato por delante y la tabla todavía puede dar varias vueltas. Pero esta victoria ante Güemes queda como un bálsamo para la ansiedad de la hinchada y como un empujón para que el equipo siga creyendo en lo que está haciendo. Ahora viene el desafío de mantener el nivel y seguir sumando, porque en la categoría el que afloja lo paga caro.

Desde la tribuna hasta la cancha, Nueva Chicago vuelve a ilusionarse. No con grandes promesas ni con resultados inventados, sino con la realidad de un triunfo que duele al rival y alivia al barrio. La lucha por la permanencia recién empieza a escribirse y el Torito dio un paso importante para no quedarse en el fondo.

← Volver al blog