Nueva Chicago: preocupación por el arquero lesionado tras el petardo desde la tribuna
El parte médico del guardavallas del Torito revela una lesión más grave de lo esperado luego de recibir el impacto de un artefacto pirotécnico lanzado desde las tribunas. El club y la hinchada repudian el hecho.
La noticia cayó como un balde de agua fría en Mataderos. El arquero de Nueva Chicago que resultó herido el último fin de semana tras recibir el impacto directo de un petardo lanzado desde una tribuna se encuentra en observación médica con un parte que genera preocupación en el club y entre los hinchas.
Según el informe difundido por el cuerpo médico del Torito, el jugador presenta una lesión en el pabellón auricular izquierdo con quemadura de segundo grado, perforación timpánica y traumatismo de cráneo leve. Los estudios complementarios realizados en las últimas horas descartaron, por el momento, lesiones intracraneales graves, pero los médicos recomendaron un período de reposo absoluto de al menos diez días y controles neurológicos periódicos.
El episodio ocurrió durante el partido jugado en el estadio de Nueva Chicago. Un artefacto pirotécnico fue arrojado desde el sector popular y estalló muy cerca del arco defendido por el guardavallas, provocándole el impacto directo. Testigos presentes en la tribuna aseguran que el petardo fue lanzado intencionalmente hacia el campo de juego en un momento de tensión del partido.
Desde el club se emitió un comunicado repudiando el hecho y adelantando que se iniciarán las acciones administrativas y judiciales correspondientes para identificar a los responsables. “No podemos permitir que un hincha dañe a uno de los nuestros. Esto no representa a la hinchada de Chicago”, expresó un dirigente que prefirió mantener el anonimato.
En Mataderos la reacción fue inmediata. Socios históricos consultados en el barrio coinciden en que este tipo de episodios empañan la identidad torera que se construyó a lo largo de más de cien años de historia. “El verde y negro siempre fue aguante, pero nunca contra los nuestros”, resumió un ex jugador de las divisiones inferiores que frecuenta el club.
El parte médico completo detalla que el arquero fue trasladado de inmediato al hospital más cercano donde recibió las primeras curaciones. Posteriormente regresó al predio de Nueva Chicago para continuar con el seguimiento. Los médicos no descartan que, en caso de complicaciones en la audición, deba ser evaluado por un especialista en otorrinolaringología.
Este lamentable incidente se suma a una serie de hechos aislados que vienen preocupando a las autoridades del fútbol argentino en relación al uso de pirotecnia en los estadios. En el caso particular de Nueva Chicago, el club ya había reforzado los controles de acceso en los últimos meses.
Desde el entorno del jugador se limitaron a pedir respeto por su recuperación y evitaron hacer declaraciones públicas. Se espera que en las próximas 48 horas se actualice el parte médico con mayor precisión sobre el tiempo de recuperación y las posibles secuelas.
La Comisión Directiva de Nueva Chicago mantiene reuniones con las fuerzas de seguridad y con la Liga para establecer protocolos más estrictos. Mientras tanto, en los cafés de Mataderos y en las redes de la hinchada, el repudio es unánime: nadie quiere que un acto de violencia irracional termine lastimando a quien defiende los colores del barrio.
El Torito, como siempre, intenta mirar hacia adelante. Pero esta vez la mirada está puesta primero en la salud de su arquero y en la necesidad de cuidar lo que se construyó con esfuerzo y memoria colectiva desde los corrales del antiguo Mataderos.