Nueva Chicago y San Martín de Tucumán empataron 1-1 en un vibrante primer tiempo
El Torito de Mataderos y el equipo tucumano igualaron en un partido intenso por la Primera Nacional. Ambos elencos mostraron ambición en los primeros 45 minutos.
El partido entre Nueva Chicago y San Martín de Tucumán, correspondiente a la Primera Nacional, mostró un primer tiempo equilibrado y con emociones de ambos lados. Al llegar al descanso, el marcador indicaba un empate de 1-1, con goles que reflejaron la intensidad del encuentro en el barrio de Mataderos.
Desde el arranque, el Torito buscó imponer su localía con presión alta y aprovechando la velocidad de sus delanteros. Sin embargo, el conjunto tucumano respondió con solidez defensiva y contraataques precisos que complicaron la salida del local. El verde y negro, fiel a su historia de garra barrial, no se guardó nada en busca de abrir el marcador temprano.
El primer gol del partido llegó a los 18 minutos, cuando Nueva Chicago capitalizó una jugada elaborada por el medio y definió con precisión. La hinchada, que copó las tribunas como en las grandes tardes de Mataderos, celebró con el fervor de siempre. Ese tanto parecía darle el control del juego al equipo dirigido desde la memoria torera que caracteriza al club.
Pero San Martín no tardó en responder. Apenas diez minutos después, un desborde por la banda izquierda terminó en centro rasante y el delantero visitante igualó el marcador. Fue un golpe duro para el local, que debió recomponerse rápidamente para no perder la iniciativa antes del entretiempo.
Los minutos finales del primer tiempo fueron de ida y vuelta. Nueva Chicago intentó volver a adelantarse con remates de media distancia, mientras San Martín apostó a la contra y a la pelota parada. El árbitro debió intervenir en un par de cruces fuertes, propios de un duelo de esta categoría donde el roce es parte del ADN de ambos planteles.
Al silbato del juez indicando el final de la primera etapa, ambos equipos se retiraron al vestuario con sensaciones encontradas. El Torito sintió que pudo haber sacado más diferencia, mientras que los visitantes se llevaron un valioso empate parcial que les permite soñar con sumar en un estadio siempre complicado.
Este cruce revive viejas rivalidades indirectas de ascensos y descensos del fútbol argentino, donde Nueva Chicago ha escrito páginas memorables con su gente y su identidad de barrio. Más allá del resultado parcial, el encuentro refleja la pasión que se vive en Mataderos cada vez que el verde y negro sale a defender los colores.
El segundo tiempo promete definiciones y ajustes tácticos. La hinchada ya espera con ansias que el equipo salga con todo para inclinar la balanza a su favor, manteniendo viva la tradición de garra que ha caracterizado al club desde su fundación en los corrales del antiguo matadero.