Primera Nacional: la pelea por ascenso y descenso a dos fechas del final
Con solo dos jornadas por delante, varios equipos de la Primera Nacional siguen con chances matemáticas de ascender o de salvarse del descenso. Repasamos la situación actual de la tabla y qué se juega en Mataderos.
A dos fechas del cierre de la Primera Nacional, la tensión se palpa en cada cancha. Tanto en la zona de ascenso como en la de abajo de la tabla, varios equipos aún conservan chances concretas de cambiar su destino. En Mataderos, Nueva Chicago mira con atención lo que sucede arriba y abajo, consciente de que el verde y negro nunca se rindió ante las cuentas matemáticas.
En la pelea por el ascenso directo, San Martín de Tucumán y San Martín de San Juan parecen los más firmes, pero detrás hay un pelotón de equipos que todavía sueñan. Defensores de Belgrano, Gimnasia de Mendoza y hasta All Boys mantienen viva la ilusión. Cada punto vale oro y los resultados de la anteúltima fecha pueden reordenar todo el panorama de manera drástica.
Por el lado del Torito, la campaña ha sido irregular, como suele ocurrir en las últimas temporadas. El equipo dirigido por el “Chule” Bernasconi ha mostrado solidez en casa pero le costó sumar de visitante. Con el Estadio República de Mataderos como fortaleza, los hinchas confían en que los dos partidos que restan sirvan para cerrar el año con dignidad y, si es posible, escalar algunos puestos que permitan mirar el futuro con mayor optimismo.
Abajo de la tabla la situación es aún más delicada. Temperley, Atlético de Rafaela y Deportivo Madryn son los que más cerca están de la zona roja, aunque nada está definido. Un triunfo en la próxima fecha puede significar oxígeno puro; una derrota, en cambio, deja al borde del abismo. En esta categoría, el descenso no solo implica perder la categoría: también golpea en lo económico y en el ánimo de hinchadas que llevan décadas sosteniendo a sus clubes.
Nueva Chicago, por su parte, se encuentra en una posición intermedia que le permite respirar con relativa tranquilidad. Sin embargo, nadie en Mataderos se conforma con “mantener la categoría”. El club que nació entre corrales y frigoríficos siempre aspiró a algo más. Por eso, aunque las chances de pelear el ascenso ya son remotas, la hinchada espera que el plantel termine el torneo dejando todo en la cancha y mirando hacia arriba.
Las dos fechas que quedan serán de alto voltaje. Se jugarán partidos simultáneos, se dependerá de resultados ajenos y la presión será enorme. En el caso del Torito, el calendario marca un cruce complicado pero no imposible. Los muchachos saben que en Mataderos la gente no pide milagros, pero sí entrega y respeto por la camiseta.
Más allá de los números, lo que queda claro es que la Primera Nacional vuelve a demostrar por qué es una de las categorías más competitivas del fútbol argentino. Equipos con historia, barrios que viven el fútbol con pasión y una hinchada que, como la de Nueva Chicago, acompaña más allá de los resultados. El final se acerca y solo resta esperar que el verde y negro termine el año con la frente bien alta.