San Martín de Tucumán buscará la recuperación en Mataderos ante Nueva Chicago
El conjunto tucumano visitará al Torito este fin de semana con la necesidad de sumar puntos tras la caída reciente, en un duelo que pone frente a frente dos historias barriales del ascenso argentino.
San Martín de Tucumán viajará a Buenos Aires con la misión de recuperarse de la última derrota y sumar puntos clave en la zona media de la tabla. El equipo dirigido por el DT que supo armar un plantel competitivo enfrentará este sábado a Nueva Chicago en el estadio de Mataderos, uno de los escenarios más tradicionales del ascenso.
El Torito, como se conoce popularmente al club de la calle Jonte, llega al partido con el respaldo de su gente y la solidez que suele mostrar como local. Para Osvaldo Aguirre, vecino de toda la vida del barrio, “Mataderos y Nueva Chicago son la misma cosa: el verde y negro sale de los corrales, de los frigoríficos y de la gente que laburó siempre en el matadero”. Esa identidad barrial es la que el equipo intenta reflejar dentro de la cancha.
Desde la fundación del club en 1911 por un grupo de inmigrantes y trabajadores del sector, Nueva Chicago ha mantenido un arraigo que trasciende las categorías. El estadio, patrimonio del barrio, ha sido testigo de ascensos memorables y también de descensos duros, pero siempre con la misma hinchada que acompaña sin importar el resultado.
Para San Martín, el partido representa una oportunidad de revertir el mal momento. El equipo tucumano acumuló varias presentaciones irregulares y necesita volver a sumar de a tres para no perder distancia con los de arriba. La delegación partirá con la expectativa de imponer su juego y aprovechar los espacios que pueda dejar el local, conocido por su presión alta en el primer tramo de los partidos.
La historia entre ambos equipos tiene capítulos dispersos en distintas divisiones, pero siempre con respeto mutuo. En Mataderos, el partido se vive como una fiesta de barrio: los socios más antiguos recuerdan tardes de cancha con asado previo y debates eternos sobre las formaciones. Esa cultura popular es parte del atractivo que tiene enfrentar al Torito en su casa.
Desde la vereda de Nueva Chicago, el objetivo pasa por consolidar el rendimiento como local y seguir sumando para mantenerse en la pelea por los puestos de ascenso. El plantel sabe que cada punto en Jonte vale doble y que la presión de la hinchada, lejos de ser un peso, suele convertirse en el jugador número doce.
El choque del sábado en Mataderos promete ser intenso y con pocas concesiones. Para San Martín de Tucumán, la recuperación no es solo un deseo: es una necesidad impostergable si quiere seguir soñando con un lugar en la élite del fútbol argentino. El Torito, fiel a su historia, saldrá a defender el verde y negro con la garra que lo caracteriza desde los tiempos en que el barrio era puro corrales y sirenas de frigoríficos.